Hoy la Iglesia conmemora a San Francisco de Asís. Aquí les dejamos un texto suyo, una de sus "admoniciones" o consejos. Para leer el texto completo, ver aquí. La imagen de arriba es un fresco de Giotto que muestra la "Glorificación de s. Francisco" (es notable, especialmente, porque la túnica parda del Pobre de Asís, ahora está cubierta de láminas de oro, que representa a luz de la gloria que ha alcanzado en el Cielo).
Admonición 5:
«Repara, ¡oh hombre!, en cuán grande excelencia te ha puesto el Señor Dios, pues te creó y formó a imagen de su querido Hijo según el cuerpo y a semejanza suya según el espíritu (cf. Gén 1,26). Y todas las criaturas que están bajo el cielo sirven, conocen y obedecen, a su manera, a su Creador mejor que tú. Y ni los mismos demonios no lo crucificaron, sino que fuiste tú con ellos, y aún lo crucificas al deleitarte en vicios y pecados.
¿De qué, pues, puedes gloriarte? Pues, aunque fueses tan agudo y sabio que tuvieses toda la ciencia (cf. lCor 13,2) y supieses interpretar toda clase de lenguas (cf. lCor 12,28) y escudriñar agudamente las cosas celestiales, no puedes gloriarte de nada de eso; pues un solo demonio sabía de las cosas celestiales, y sabe ahora de las terrenas más que todos los hombres, aunque hubiese alguno que recibiera del Señor un conocimiento especial de la suma sabiduría.
Asimismo, aunque fueses el más hermoso y rico de todos y aunque hicieses tales maravillas que pusieses en fuga a los demonios, todo eso te es perjudicial, y nada te pertenece y de nada de eso puedes gloriarte.
En esto nos podemos gloriar: en nuestras enfermedades (cf. 2Cor 12,5) y en cargar diariamente la santa cruz de nuestro Señor Jesucristo (cf. Lc 14,27).»

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