"Tomad, Señor, y recibid toda mi libertad,
mi memoria, mi entendimiento y toda mi voluntad,
todo mi haber y mi poseer;
Vos me lo distes, a Vos, Señor, lo torno;
todo es vuestro, disponed a toda vuestra voluntad;
dadme vuestro amor y gracia, que ésta me basta. Amén."
(San Ignacio de Loyola)
La placidez de la noche es un momento especial para el encuentro con Dios después de toda una jornada de actividades y estudio. Jesús mismo oraba casi siempre de noche. Siguiendo los consejos de San Ignacio de Loyola (el autor del libro de los "Ejercicios Espirituales") para "buscar y hallar" la voluntad de Dios, acompañamos a Jesús en estas cuatro noches contemplando su vida como entrega de amor por nosotros y por el mundo entero.
Finalmente, agradeciendo tanto amor, nos preguntamos: "Ésto hiciste Tú por mí ¿qué hice, que hago, que haré yo por Tí?"
(Para los que quieran leer más sobre ésto hemos colgado material en la página de archivo de la CDC)
Buenas noches chicos!!! un gusto enorme conocerlos. En realidad encontré este blog por casualidad o bien lo creo por gracia de Dios!!! Comparto como ustedes la vida universitaria y la vida de fe en clave de coherencia cristiana. Un abrazo extendido y gracias a nuestro Padre del Cielo por el pastor que ha puesto a vuestro lado, el Padre Alexis!!! Pax et bonum!!!
ResponderEliminarCuando quieras, pasá a tomar unos mates. Mientras tanto: unámonos en la oración por los jóvenes estudiantes!
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